A Gary Clark Jr. ya le comparan con Jimi Hendrix. Son palabras mayores, y en mi opinión, difícilmente aguanta hoy por hoy la comparación. Pero lo cierto es que se nota que es un artista superlativo. Su mezcla de rock, soul y blues magnetiza a millones de norteamericanos. Sus conciertos son siempre multitudinarios y muchos de los grandes de allí quieren colaborar y tocar con él. Es de esos músicos que con poco hacen mucho y que saben aprovechar sus virtudes al máximo.